Los voluntarios de Samaritan’s Purse trabajan con los propietarios en Spokane, Washington, para recuperar objetos de valor de los hogares arrasados por los incendios forestales.
“En cuestión de unos 30 minutos, todo estalló. El fuego puenteó al río y estaba viniendo hacia aquí. La policía iba casa por casa diciendo: ‘Váyanse ahora’. Había muchísimo humo y del cielo caían cenizas”, relató Paul Blake.

Paul Blake y su esposa, Evelyn, están agradecidos con los voluntarios que recuperaron una gran cantidad de objetos valiosos, incluyendo unas monedas del abuelo de Paul.
Previamente, al ver una monstruosa nube de humo a lo lejos, Paul y su esposa, Evelyn, habían regresado a su casa para buscar a sus gatos y agarrar cualquier objeto de último minuto. La dirección del viento había cambiado. El incendio que había estado avanzando hacia el oeste cambió repentinamente de dirección con él. Las llamas se dirigían directo hacia su hogar.
Cuando recibieron la orden de evacuar, estaban preparados.
“Cuando cerré la puerta con llave y me fui”, explicó Paul, “tenía toda la intención de que volviéramos, encontráramos a Toby, y todo estaría bien”.
Los incendios forestales que avanzaron a través de Spokane, Washington, destruyeron más de 800 estructuras, incluido el hogar de Paul durante 33 años. Como otros habitantes de la zona, Paul pensó que regresaría a una casa intacta. En lugar de eso, volvió a una ruina de cenizas y al umbral de la puerta principal que conducía a un cielo abierto.
Servir como las manos y los pies de Jesús entre las cenizas
Samaritan’s Purse sirve a las comunidades devastadas de la zona desde el 17 de agosto. Trabajando desde la base de operaciones que se encuentra en Life Center, la Iglesia local asociada, Samaritan’s Purse movilizó a los equipos de voluntarios para que comenzaran las tareas de recuperación de objetos valiosos mientras las familias regresaban a lo que ha quedado de sus casas.

“Ha sido muy alentador ver a la comunidad de Spokane ayudándose unos a otros”, expresó Matt Campbell, el director de programa de Samaritan’s Purse para esta respuesta. “Asociarnos con Life Center ha sido un verdadero gozo. Cuando vemos cuán activa es la iglesia local, nos da la certeza de que, una vez que nos vayamos, las familias aquí recibirán amor y las guiarán hacia Cristo”.
Cuando los voluntarios comenzaron a revisar la propiedad de Paul y Evelyn, encontraron una preciada tetera y otras piezas de vajilla fina. Uno de los objetos más queridos fue una colección de monedas del abuelo de Paul.
Paul agradeció a Dios por estos recuerdos recuperados.
“Lo único que puedo hacer es confiar en Él”, dijo Paul. “Como Job, no tengo las respuestas, pero Dios sí. Él nos ama y nosotros podemos confiar en Él”.
Llévatelo todo, Señor
Cuando llegó el incendio, Doug y Georgann Howie estaban a punto de salir a un viaje de cinco días para hacer senderismo en las zonas alpinas del monte Rainier.

Doug y Georgann Howie llegaron a casa después del incendio y no había quedado nada, excepto los cimientos de cemento y unos pocos objetos valiosos que nuestros voluntarios pudieron rescatar.
“Ya teníamos todo empacado. Gracias a Dios. Él sabía que necesitábamos ayuda. Teníamos nuestra ropa, artículos de higiene personal, todo listo para salir la mañana anterior al incendio”, explicó Georgann.
Ese mismo día, Doug terminó de trabajar en el gazebo nuevo de su jardín trasero.
“Creí que iba a pasar volando justo al lado de nosotros”, dijo Doug.
Georgann seguía la ubicación del humo y se sentía segura de que el fuego todavía estaba al otro lado del río. Entonces, empezó a ver que sus vecinos empacaban sus vehículos con sus pertenencias.
Poco después, la policía y manejo de emergencias les pidieron que evacuaran.
“Dijeron: ‘Váyanse ahora, no tienen otra opción’”, relató Georgann.
Corrieron por la casa para juntar sus maletas y cualquier pertenencia que pudieran llevarse. Una semana antes, Georgann había sentido el impulso de preparar una bolsa de emergencia con todos sus artículos importantes, por si alguna vez tenían la necesidad de evacuar. La pareja vio esto como la mano de Dios velando por ellos aun antes de que se generara el primer incendio.
Cuando regresaron días después, lo único que quedaba era la superficie de cemento de su casa y las ruinas calcinadas del gazebo de Doug.
A Georgann le costó mucho terminar las frases mientras expresaba su gratitud a Dios por la previsión que Él les dio de juntar esos objetos esenciales y sus documentos.

Nuestros voluntarios han estado sirviendo en la zona desde mediados de agosto.
“Dios fue delante de mí y preparó el camino —como lo hace siempre”, dijo ella. “Unos días antes [del incendio], dije algo como: ‘Gracias, Señor, tú me diste la fuerza para resolver esto’, porque he estado…”.
Se llenó de emoción y Doug la ayudó a completar ese pensamiento: “Está atravesando un cáncer en etapa 4”.
“Pero no parece que tuviera cáncer”, continuó y le sonrió tiernamente a su esposa.
Hace un año, Doug y Georgann dejaron su hogar de 36 años en Selah, Washington, para vivir más cerca de sus hijos y nietos en Spokane.
Su casa fue una de las últimas que se quemaron en su sector del vecindario. Del otro lado de la calle, una fila de casas todavía permanecía en pie. Hablaron con esperanza a pesar de su pérdida.
“Como cristianos, sabemos que este no es nuestro hogar”, afirmó Georgann. “Le dije a Doug: ‘Si una persona llega a Cristo a través de esto, pues, llévate mi casa, Señor’”.
La pareja se contactó con Samaritan’s Purse por medio de su nuera; sus padres son capellanes locales de Billy Graham. Poco después, las camisetas naranjas de nuestros equipos de voluntarios aparecieron en su propiedad. Su nuera y su nieta estaban entre ellos, ajustándose sus trajes protectores para comenzar a revisar las cenizas y los escombros en busca de cualquier objeto valioso que las llamas no le hubieran arrebatado.
En alguna parte, entre las cenizas de la casa, estaba la vasta colección de herramientas de carpintería y soldador de Doug, que él había juntado a lo largo de décadas. Georgann mencionó que su amada Biblia con anotaciones y los diarios de su experiencia con el cáncer habían sido consumidos.
Anteriormente, los voluntarios encontraron una placa de un proyecto de construcción que había completado una clase-taller de Doug en 1982. En medio de toda esa pérdida, fue un pequeño recordatorio de un lindo recuerdo de la profesión de Doug.
A fin de cuentas, la pareja sabe que el Señor salvó lo que realmente importaba. Él había protegido a la pareja, a su familia y a sus amigos. Ninguna vida se perdió.
“Nos sentimos sumamente bendecidos”, dijo Georgann. “Manejé hasta aquí y vi a todas las personas de Samaritan’s Purse orando, y pienso: ‘Oh, esto es hermoso’”.




