Mientras el conflicto entra en su quinto año, Samaritan’s Purse está facilitando el acceso al agua potable y entregando bolsas con alimentos a través de las iglesias locales.
“¿Hoy debería comprar medicamentos o agua?”.
Luego de que el conflicto en el sur de Ucrania destruyera su suminstro de agua dulce, Hanna* se enfrentaba cada día a esta pregunta difícil. Cuando el depósito cercano sufrió daños, toda su comunidad quedó con escasez de agua.
“Antes abríamos la canilla y teníamos agua potable. Ahora, cada gota es valiosa, y tengo que pensar bien cómo voy a usarla”, contó ella.
Hay agua disponible para comprar a un costo elevado, pero Hanna (de 73 años) y muchos de sus compatriotas ucranianos viven de pensiones reducidas que dejan eso fuera de su alcance.

Hanna tenía dificultades para sobrevivir ante la escasez de agua, hasta que Samaritan’s Purse perforó un pozo y construyó un sistema para purificar el agua en su zona.
Tratando de aliviar su sufrimiento, Samaritan’s Purse trabajó con una iglesia de su zona y perforó un pozo en esa propiedad. También instalamos en el lugar un sistema de purificación de agua para proveer agua cristalina y dulce en abundancia. Enseguida la congregación difundió el punto de distribución de agua, de manera que los miembros de la comunidad pudieran venir a la iglesia para recoger el recurso vital mientras escuchaban sobre Jesús, la Fuente de agua de vida.

En la actualidad, Hanna visita diariamente el punto de distribución gratuita de agua en la iglesia local para recoger el agua para su familia extendida y para los vecinos ancianos que no pueden salir.
En la actualidad, Hanna visita cada día la iglesia para buscar agua para sí misma, para su familia extendida y para los vecinos ancianos que no pueden salir. Para ella, la ayuda no es solo satisfacer una necesidad práctica, sino también espiritual.
“Cada vez que lleno los recipientes, tengo una sensación de alivio y gratitud”, dijo Hanna. “Me recuerda que Dios está con nosotros y que obra a través de las personas que ayudan desinteresadamente a otros”.

“El agua es una señal de esperanza”, afirmó Hanna. “Nos muestra que, aun en estos tiempos oscuros, la compasión, la fe y la misericordia son más fuertes que el conflicto. Es un recordatorio de que no nos han olvidado”.
“El agua es una señal de esperanza. Nos muestra que, aun en estos tiempos oscuros, la compasión, la fe y la misericordia son más fuertes que el conflicto. Es un recordatorio de que no nos han olvidado”.
Los alimentos fomentan la esperanza
Dios usó las bolsas con alimentos de Samaritan’s Purse para ampliar la esperanza de Yana* y su familia.
Desplazados del extremo este de Ucrania, habían perdido todos sus bienes cuando su apartamento fue destruido durante el conflicto. La familia joven se esforzó para reconstruir su vida en una ciudad nueva en el sur de Ucrania, pero Yana terminó perdiendo su empleo.

Yana y su familia se aferran a Dios para tener las fuerzas para superar las pruebas de su desarraigo.
Este golpe dejó a Yana abrumada y exhausta. Pero, como cristiana y como madre, eligió perseverar.
“No tengo derecho a darme por vencida”, dijo ella. “Por mi hija, necesito aferrarme a la fe y a la esperanza”.
Yana se aferró a Dios en oración, y se conectó con vecinos y amigos que la ayudaron a luchar contra la soledad. Sobre la marcha, el Señor contestó su oración por un nuevo empleo.
Durante esos momentos de incertidumbre, ella recibió un kit de alimentos de Samaritan’s Purse, lleno de pastas secas, avena, harina de trigo, trigo sarraceno, arvejas partidas, cereales, harina de maíz, aceite de cocina, carne enlatada y legumbres.
“Agradezco mucho la calidad del kit y lo que contenía”, dijo Yana. “¡A mi hija le gustó especialmente el pollo con pasta! Muchas gracias. Recibir ayuda siempre es importante, y más aún en estos tiempos difíciles. Nos llena de la esperanza de un futuro mejor”.

Samaritan’s Purse ha entregado más de 285 000 000 de libras (casi 129 274 000 kilos) de alimentos a los ucranianos que sufren como Yana y su familia.
Pero estos alimentos hicieron algo más que llenar sus estómagos adoloridos y vacíos. Al igual que Hanna, Yana dijo que esta ayuda le permitió tener un vistazo del amor de Dios y de cómo Él obra a través de las personas. Le da gracias al Señor por sostenerla y cuidarla, en parte a través de la generosidad de Samaritan’s Purse y sus asociados.
“Creo que mi fe en Cristo me protege de no caer en la desesperación”, dijo Yana. “Me ayuda a aceptar las dificultades y avanzar hacia mi nueva vida”.
Desde que comenzó el conflicto, Samaritan’s Purse se ha asociado con cientos de iglesias ucranianas para entregar más de 285 000 000 de libras (casi 129 274 000 kilos) de alimentos y 33 000 000 de galones (casi 125 000 000 de litros) de agua a los habitantes desesperados. Por favor, ora para que nuestro personal y nuestros socios continúen proclamando fielmente la esperanza de Cristo a aquellos que están sufriendo.
*Nombre cambiado por seguridad





