La educación sanitaria y otros proyectos de Samaritan’s Purse en el país del Sudeste Asiático sirven como una plataforma para que nuestro personal pueda compartir el Evangelio de Jesucristo. Las personas están comenzando a creer en Él.
La hipertensión se convirtió en una bendición encubierta para Prum y Naim, dos mujeres pobres de Camboya.
Ellas padecieron esta enfermedad hasta que un proyecto de Samaritan’s Purse les enseñó cómo controlar sus síntomas cambiando su estilo de vida y con medicamentos. Nuestros equipos también resolvieron algunas de sus necesidades alimentarias urgentes, lo cual preparó el camino para que abrieran sus corazones a las Buenas Nuevas de Jesucristo.
Cuando nuestro programa de Educación sanitaria y acceso de por vida (HEAL, por su sigla en inglés) llegó al pueblo de Prum, la entusiasmó la oportunidad de aprender sobre las enfermedades contagiosas y no contagiosas, tanto como sobre las prácticas migratorias seguras. Pero aún más importantes para su situación personal fueron las sesiones que le brindaron conocimientos sobre las causas, los factores de riesgo, los síntomas y los métodos de prevención para la hipertensión. Actualmente, la controla con medicación diaria.
Recuperar la dignidad
A pesar de su ceguera, Prum (73 años) es la principal cuidadora de su hijo discapacitado. Ambos están impedidos para mantener un empleo. Hasta hace poco, vivían en una vivienda de madera en ruinas, y dependían de los vecinos para comer. Además, su casa no estaba preparada para el manejo de los residuos ni era higiénicamente adecuada. Esto significaba que debían evacuar sus necesidades en sitios abiertos, lo cual potencialmente contaminaba la comida y las reservas de agua.

Prum es la principal cuidadora de su hijo discapacitado.
Recientemente, Samaritan’s Purse les construyó a Prum y a su hijo una letrina para que puedan vivir más dignamente. También les entregamos un suministro único de arroz, pescado enlatado, fideos, huevos, sal, aceite, salsa de soja, azúcar y jabón en polvo para cubrir algunas de sus necesidades inmediatas.
Al reflexionar sobre este apoyo, Prum dijo: “Estoy muy contenta, porque puedo continuar con la vida”. Explicó que estas provisiones básicas la ayudarán a seguir cuidando a su hijo.

Samaritan’s Purse les ofreció a Prum y a su hijo una mayor dignidad al proporcionarles una letrina.
El ofrecimiento de una vida nueva
En el pasado, Prum había escuchado hablar sobre Jesucristo, pero no sabía cómo invitarlo a su vida. Un trabajador de Samaritan’s Purse le explicó la fuerza y la esperanza que puede dar Cristo en las circunstancias difíciles, y compartió con ella las Buenas Nuevas de Jesucristo. ¡Prum se conmovió tanto, que de inmediato aceptó a Jesús en su corazón! Además, nuestro equipo le entregó una Biblia en audio para que ella pueda seguir aprendiendo y creciendo en el Señor.
“Sé que todo lo que tengo es por Jesucristo. Siento que tengo una vida nueva”.
“Sueño y pienso en Jesús, y en lo que Él ha hecho por mí cada día”, dijo Prum. Sé que todo lo que tengo es por Jesucristo. Siento que tengo una vida nueva”.
Fomentamos la salud y compartimos la esperanza
Moula (78 años) vive con su hija, Naim (40 años) y un nieto de 11 años, Sim, en una casa de metal de una sola habitación. Un largo camino de tierra separa su casa de la carretera principal, lo que hace que el transporte sea extremadamente difícil durante la época de lluvias. Para recibir su educación, el joven Sim debe caminar sobre el barrio por media hora para llegar a la escuela, y regresar a casa por el mismo camino sendero embarrado.

Moula, Naim y Sim viven en una casa de metal de una sola habitación.
Tanto Moula como Naim sufren de hipertensión y problemas estomacales crónicos, y ambas comenzaron a concurrir a grupos comunitarios cercanos patrocinados por nuestro proyecto HEAL. Allí, aprendieron sobre muchos de los temas generales tratados en el gurpo de Prum, que incluyeron una capacitación sobre cómo controlar los síntomas de sus dolencias. Naim también expresó su deseo de conocer mejor los factores de riesgo de la diabetes y cómo prevenir la enfermedad.
La familia además recibió la ayuda que tanto necesitaba en una contribución única de comida y otras necesidades, que incluyó pescado enlatado, arroz, fideos y huevos.
Además, nuestro equipo pudo bendecir a Sim con una bicicleta para que él pudiera ir y volver a la escuela con mayor facilidad y seguridad.

Gracias a la bicicleta que Samaritan’s Purse le dio a Sim, el niño ya no tiene que caminar por un camino lleno de barro para llegar a la escuela.
“Estoy muy feliz. Nunca pensé que tendría una bicicleta”, dijo él.
Una familia que da fruto
Dios también le concedió al equipo de Samaritan’s Purse oportunidades para abordar la necesidad espiritual. Naim había escuchado en dos ocasiones el mensaje del Evangelio de Jesucristo, pero cada vez la semilla de la verdad había caído en el terreno duro de su corazón. Esta vez, sin embargo, cuando escuchó las Buenas Nuevas compartidas por un integrante de nuestro personal, se dio cuenta de que podría no volver a tener otra oportunidad. Recibió a Jesucristo como el Señor de su vida, ¡y Sim también tomó esta decisión que le cambió la vida!

Naim oró para recibir la salvación a través de Jesucristo después de que un miembro de Samaritan’s Purse le explicó claramente el mensaje del Evangelio.
Ahora, Naim vive llena de la esperanza y el gozo de Cristo. Comparte activamente su fe con su familia y su comunidad.
“Jesús cambió mi vida”, dijo. “Jesús nos regaló una vida feliz, a mí y a mi hijo”.
Por favor, ora para que Moula y otros miembros de la comunidad de Naim también acojan la esperanza del Evangelio de Jesucristo.

Los programas de educación sanitaria de Samaritan’s Purse están dándole esperanza a las nuevas generaciones de camboyanos.





